El legendario luchador profesional estadounidense Hulk Hogan falleció el pasado 24 de julio de 2025 a los 71 años en su residencia de Clearwater, Florida. Una semana después de su deceso, las autoridades forenses del condado Pinellas confirmaron que la causa oficial de muerte fue un infarto agudo de miocardio, asociado a una leucemia linfocítica crónica.
Según el informe médico, el ataque cardíaco fue precipitado por antecedentes de fibrilación auricular, una condición que provoca arritmias, y la mencionada leucemia, una forma de cáncer que afecta los glóbulos blancos. A pesar de la gravedad de estas patologías, no se tiene evidencia de que el exluchador estuviera al tanto de su diagnóstico, lo que hace más impactante la noticia.
El informe forense clasifica el fallecimiento como muerte natural, debido al daño repentino e irreversible en el músculo cardíaco ocasionado por la interrupción del flujo sanguíneo, típico en los casos de infarto.
Hulk Hogan, cuyo nombre real era Terrence Gene Bollea, fue una figura icónica de la World Wrestling Entertainment (WWE) y conquistó el título mundial en 12 ocasiones. En septiembre de 2024, reveló en el pódcast Impaulsive, del influencer Logan Paul, que se había sometido a unas 25 cirugías en la última década, incluyendo intervenciones en la espalda, y el reemplazo de ambas rodillas, caderas y hombros.
El día de su muerte, los servicios de emergencia acudieron a su domicilio e intentaron reanimarlo durante más de 30 minutos antes de trasladarlo a un hospital cercano, donde fue oficialmente declarado sin vida menos de una hora y media después.
Hogan se había casado recientemente, en septiembre de 2023, con Sky Daily, instructora de yoga, quien expresó que, aunque era consciente de algunos problemas de salud, nunca imaginó una pérdida tan repentina.
Con su partida, el mundo del entretenimiento y la lucha libre pierde a una de sus figuras más emblemáticas, cuyo legado perdurará entre generaciones de fanáticos.

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