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Cada vez más jóvenes recurren a ChatGPT para hablar sobre su salud mental, según un estudio


 Cada vez son más las personas que utilizan herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT para hablar sobre sus emociones, afrontar situaciones difíciles y buscar orientación en momentos de estrés o ansiedad. Así lo revela un estudio realizado por investigadores de la Universitat Rovira i Virgili (URV), cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Journal of Public Health.

La investigación analizó las respuestas de 500 personas con edades comprendidas entre los 16 y los 90 años y concluyó que la mayoría de los usuarios no recurre a la inteligencia artificial para obtener un diagnóstico médico o psicológico. En cambio, utilizan la herramienta para organizar sus pensamientos, comprender mejor sus emociones y explorar diferentes perspectivas antes de tomar decisiones relacionadas con su bienestar.

La investigadora del Departamento de Psicología de la URV, Anna Huguet, explicó que muchos jóvenes consideran más sencillo conversar con ChatGPT que acudir inicialmente a un profesional de la salud mental. Según indicó, la inteligencia artificial ofrece respuestas inmediatas, está disponible las 24 horas del día, es de acceso gratuito y permite expresar preocupaciones sin temor a ser juzgados.

El estudio fue desarrollado hace aproximadamente un año y se centró exclusivamente en ChatGPT. Sin embargo, el estudiante del Máster en Psicología General Sanitaria de la URV, Llorenç Díaz, considera que actualmente el número de personas que utiliza herramientas de inteligencia artificial para este tipo de consultas probablemente sea aún mayor, debido a la rápida expansión de estas tecnologías.

Los expertos recuerdan que la IA no sustituye a un psicólogo

A pesar del creciente uso de estas herramientas, los investigadores subrayan que ChatGPT no fue diseñado para realizar terapia psicológica ni cuenta con validación clínica como recurso de atención en salud mental.

Anna Huguet insistió en que la inteligencia artificial puede servir como un recurso complementario para reflexionar sobre problemas cotidianos, siempre que el usuario mantenga una actitud crítica frente a las respuestas obtenidas. No obstante, advirtió que el principal riesgo aparece cuando las personas aceptan las respuestas generadas por la IA como verdades absolutas sin verificarlas ni contrastarlas con profesionales o fuentes confiables.

Entre los temas relacionados con la salud mental que algunos usuarios consultan a ChatGPT se encuentran la tristeza, el bajo estado de ánimo, las dificultades para dormir, la soledad, experiencias traumáticas, procesos de duelo, adicciones y conductas autolesivas, aunque estas consultas representan una proporción menor dentro del estudio.

La inteligencia artificial como apoyo emocional

Durante la investigación también se recopilaron testimonios de usuarios que utilizaron ChatGPT como una herramienta de apoyo emocional.

Uno de los casos corresponde a Sergi, un joven de Tarragona, quien explicó que recurrió a la inteligencia artificial tras una ruptura sentimental. Según relató, utilizaba ChatGPT para expresar cómo se sentía y pedir orientación sobre decisiones personales, describiendo la experiencia como una conversación similar a la que tendría con un amigo.

Los investigadores también documentaron el caso de un hombre que encontró en ChatGPT un apoyo para afrontar el proceso de duelo tras una pérdida personal, utilizando la herramienta para ordenar sus pensamientos y gestionar mejor sus emociones.

Un recurso complementario, especialmente entre los jóvenes

Los autores del estudio consideran que herramientas como ChatGPT pueden convertirse en un primer recurso de apoyo para personas que enfrentan preocupaciones emocionales relacionadas con la vida cotidiana, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.

No obstante, señalaron que quienes utilizan inteligencia artificial para hablar sobre salud mental suelen manifestar dos preocupaciones principales: la fiabilidad de las respuestas obtenidas y la privacidad de la información que comparten durante las conversaciones.

Ante esta realidad, los investigadores consideran necesario informar a la población sobre las capacidades y limitaciones de la inteligencia artificial, dejando claro que estas herramientas pueden ofrecer orientación inicial, pero que no sustituyen la evaluación, el diagnóstico ni el tratamiento proporcionado por profesionales de la salud mental.

Finalmente, Llorenç Díaz destacó la importancia de educar a los usuarios para que sepan identificar cuándo una herramienta basada en inteligencia artificial puede resultar útil y cuándo es imprescindible buscar ayuda profesional para recibir la atención adecuada.

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