Ticker

6/Internacionales/ticker-posts

Header Ads Widget

Responsive Advertisement

Las remesas hacia el Triángulo Norte superan los 18.500 millones de dólares en cinco meses

 


Las remesas familiares enviadas a El Salvador, Guatemala y Honduras —los tres países que integran el llamado Triángulo Norte de Centroamérica— alcanzaron los 18.547,1 millones de dólares entre enero y mayo de 2025. Así lo informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en cifras divulgadas el sábado por la agencia EFE.

Este monto representa un incremento significativo respecto al mismo período del año anterior, cuando los envíos sumaron 15.813 millones. El alza total fue de 2.734,1 millones de dólares, lo que refleja la creciente dependencia de estos países de los aportes económicos que llegan desde el exterior, principalmente desde Estados Unidos.

Distribución por país

Según el reporte, Guatemala fue el país que más remesas recibió en este período, acumulando 9.908,3 millones de dólares, lo que representa el 53,4 % del total. Le sigue Honduras, con 4.664 millones (25,1 %), y El Salvador, con 3.974,8 millones (21,4 %).

En términos porcentuales, los tres países experimentaron aumentos importantes en comparación con el año pasado:

  • Honduras: +20,5 %

  • Guatemala: +16,4 %

  • El Salvador: +15,8 %

Las remesas, columna vertebral de la economía

Las remesas continúan siendo un pilar clave para las economías centroamericanas, especialmente en El Salvador, donde representan uno de los principales motores del consumo interno. Se estima que más de 2 millones de salvadoreños residen en Estados Unidos, de donde proviene la mayor parte de los envíos monetarios al país.

Diversos analistas señalan que este flujo constante de remesas permite a millones de familias cubrir necesidades básicas como alimentos, salud, educación y vivienda. Sin embargo, también destacan los riesgos de depender excesivamente de estos ingresos externos para sostener el crecimiento económico.

Migración como contexto estructural

Detrás del auge en las remesas se encuentra un fenómeno migratorio constante: cada año, más de 500.000 personas originarias del Triángulo Norte intentan emigrar irregularmente hacia Estados Unidos en busca de oportunidades laborales, seguridad y estabilidad económica.

Aunque las remesas ayudan a paliar la pobreza en la región, el fenómeno también refleja los desafíos estructurales que enfrentan estos países, como el desempleo, la violencia, la falta de acceso a servicios básicos y la debilidad institucional.

¿Una oportunidad o una alarma?

El crecimiento de las remesas podría ser interpretado como una señal de fortaleza de las comunidades migrantes, pero también como un llamado de atención a los gobiernos de la región para fortalecer sus economías locales y crear oportunidades sostenibles que permitan reducir la necesidad de migrar.

Publicar un comentario

0 Comentarios