La plataforma de transporte Uber ha dado un paso estratégico en el competitivo mercado de la movilidad autónoma al anunciar una inversión de aproximadamente 300 millones de dólares en acciones de Lucid Motors, fabricante estadounidense de vehículos eléctricos. Esta decisión refleja la ambición de la compañía por establecer su propia flota de robotaxis en los próximos años.
Con esta operación, Uber no solo adquiere cerca del 3% del capital de Lucid Motors, sino que también sella una alianza clave para el desarrollo de vehículos autónomos diseñados específicamente para sus servicios. El acuerdo contempla la compra mínima de 20,000 unidades basadas en el modelo SUV Lucid Gravity, cuya producción comenzará en la segunda mitad de 2026.
El movimiento se da en un contexto en el que grandes actores tecnológicos y automotrices compiten por liderar el mercado emergente de taxis autónomos. Entre ellos destaca Waymo, la filial de Alphabet (Google), considerada actualmente la más avanzada en este sector en Estados Unidos. De hecho, Uber ya colabora con Waymo para ofrecer servicios de transporte sin conductor en ciudades como Atlanta y Austin.
Sin embargo, esta nueva inversión marca un cambio significativo en la estrategia de Uber, que busca mayor independencia tecnológica. Para ello, también sumará esfuerzos con la start-up Nuro, especializada en software para vehículos autónomos, con quien desarrollará los sistemas de conducción que incorporarán los futuros modelos de robotaxis.
Según lo anunciado, Uber prevé iniciar el despliegue de estos vehículos autónomos en una gran ciudad estadounidense antes de que finalice 2026. Actualmente, Lucid y Nuro ya están realizando pruebas de prototipos en instalaciones controladas en Las Vegas.
Tras conocerse la noticia, las acciones de Lucid Motors registraron un alza cercana al 30% en Wall Street, reflejando el entusiasmo del mercado ante este acuerdo que podría redefinir el futuro del transporte urbano.

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